Lituania y Estonia se convirtieron en los siguientes países de la Unión Europea, tras los Países Bajos, en reconocer la disponibilidad de FSD (supervisado). Ambos se apoyan en la homologación de tipo neerlandesa emitida por el regulador RDW: en lugar de certificar de forma independiente, reconocen la homologación neerlandesa existente, que sirve de base jurídica para activar el sistema.
Lituania se convirtió en el segundo país de la UE, tras los Países Bajos, en adoptar formalmente el sistema; según la información disponible, esto ocurrió en mayo de 2026. Estonia siguió después: sus autoridades de transporte locales también aceptaron la homologación de tipo neerlandesa existente, y el despliegue efectivo para los propietarios sigue a ese reconocimiento.
Este mecanismo ilustra cómo funciona el sistema europeo de homologación de tipo: una homologación concedida en un país de la UE puede ser reconocida por otros Estados miembros, lo que permite ampliar la cobertura geográfica de FSD (supervisado) sin una certificación nacional completa en cada país. Por eso la decisión neerlandesa se considera una plantilla para toda la Unión Europea.
Para los propietarios en Lituania y Estonia, esto significa que los vehículos elegibles (en la plataforma HW4/AI4) acceden a FSD (supervisado) a medida que les llega la activación por software. Como en otros países, el sistema conserva su estatus de «supervisado»: exige supervisión continua del conductor y no es totalmente autónomo.