Tesla amplía su programa de pruebas de FSD en Japón e incorpora el Model Y a su flota para recopilar datos en vehículos de distintas alturas. La empresa considera Japón uno de los entornos más difíciles para los sistemas de conducción autónoma, debido a las calles estrechas y a normas específicas, como la parada completa obligatoria antes de los pasos de peatones. El lanzamiento previsto es para finales de 2026; el presidente de la filial japonesa afirmó que la compañía está «haciendo todo lo posible para implantar este sistema para 2026».
El mercado ya está preparado en cierta medida: según las cifras disponibles, en Japón circulan unos 40.000 Tesla que podrían recibir FSD mediante una actualización de software una vez obtenida la homologación. Las pruebas buscan adaptar el sistema a las condiciones y exigencias viales locales.
Es importante señalar que ampliar la flota de pruebas es una etapa de preparación y no un lanzamiento: hasta que no se obtenga la homologación regulatoria, FSD (supervisado) no estará disponible para los propietarios japoneses, y el plazo anunciado de finales de 2026 sigue siendo un objetivo y no una fecha confirmada. Como en otros mercados, FSD (supervisado) sigue siendo un sistema de asistencia a la conducción: la responsabilidad del control recae en el conductor, que debe supervisar la marcha en todo momento.
Japón se inscribe en un mapa global más amplio del despliegue de FSD, en el que varios países ya tienen acceso al sistema mientras otros atraviesan fases de pruebas y autorización. El calendario concreto depende, en cada país, de los procedimientos regulatorios nacionales.