Francia no ha anunciado ninguna excepción nacional que permita el uso de FSD (supervisado) en las vías públicas, y se alinea con el marco europeo de reconocimiento de la homologación de tipo. Dicho de otro modo, el país espera que el acceso de estos sistemas a las carreteras se determine mediante procedimientos armonizados de la UE, y no a través de una decisión nacional independiente.
Para los propietarios en Francia esto significa que, a día de hoy, no existe una autorización nacional específica que abra la puerta al uso normal del sistema. La disponibilidad futura de FSD (supervisado) en Francia dependerá de que el país reconozca una homologación de tipo europea y del avance de la armonización de las normas en el conjunto de la UE.